Tuesday, May 27, 2008

Precio de la Gasolina y Recesiones en EUA

El pasado mes de marzo disminuyó el uso del automóvil en Estados Unidos en más de 4%. Dicha caída es una de las más grandes desde que se lleva el registro de este indicador. Esta situación es en parte debido a la propia desaceleración de la actividad económica en Estados Unidos, pero también es la respuesta natural ante el aumento del precio de la gasolina en ese país. Por supuesto, este comportamiento no hará sino agravar aun más las tendencias recesivas de la economía norteamericana.

Vean aquí un excelente gráfico de Calculated Risk sobre este tema y sobre la relación entre el uso del vehículo, el precio de la gasolina y las recesiones en Estados Unidos. La gráfica muestra el cambio interanual en el consumo de gasolina en Estados Unidos (medido en el eje de la izquierda) y el precio en términos reales de la gasolina (en el eje de la derecha). Las zonas sombreadas corresponden a las recesiones oficiales en los Estados Unidos.


[Nota: Pueden ampliar la imagen haciendo click sobre ella]


Noten lo siguiente:
1) El precio de la gasolina está en su punto más alto en toda la historia reciente en Estados Unidos.

2) Sólo en otras dos ocasiones el uso del automóvil en Estados Unidos había disminuido con respecto al año anterior: en 1973-74 y en 1979-80. Cabe señalar que ambos periodos estuvieron asociados a choques importantes en el precio de la gasolina y que también en ambos casos ocurrió una severa recesión en la economía norteamericana.
Como se podrán imaginar, no soy muy optimista con respecto al desempeño de la economía norteamericana en los próximos meses. Desafortunadamente, esto también se reflejará en el desempeño de la economía mexicana.

2 comments:

aguaclara said...

Me parece excelente el menor uso del auto y un mayor uso del transporte público, en EEUU, China o México. Punto.

Luego, y acaso como tercera Nota, del por qué un menor uso, ciertamente habrá relación alguna con los precios del combustible, ahora bien, más importante y relevante, ¿tal relación es igual que, por ejemplo, el consumo de gasolina o el uso por persona de su(s) autos? (Entiendo que se habla de millas totales, y no por auto o por persona: que sería lo mejor.)

Mucho mejores conclusiones se obtienen si, para el caso de uso del auto, se compara y observa éste no sólo con el precio del combustible (i.e., se deja de asumir, como lo hace la mentada AAA, que el costo del uso del auto es el precio del combustible y algún otro rubro como mantenimiento y seguros), sino, sobre todo, con el consumo de combustibles (¿esas millas registradas corresponden a, digamos, sólo autos que se mueven con gasolina?), precio del transporte público, disponibilidad (alcance) de éste, y la demanda de autos (usados y nuevos), así como, acaso, variables tales como número de embotellamientos, i.e., disponibilida/oportunidad de usar ese mentado auto, etc.

Es decir, estamos comparando en tales gráficas una actividad (i.e., transportarse con el auto) con el precio de un bien, i.e., combustible, que no es insumo exclusivo de dicha actividad. Los insumos para el transporte en auto son, efectivamente, Watson, el auto (y, ojo, no sólo uno, sino también, por ejemplo, para un sólo individuo, dada la opción de transportarse, digamos, al año, más de un sólo auto), y su tiempo disponible (¿el trabajo en línea de cada vez más gringos los obligará a transportarse menos con su auto?). Al mismo tiempo, el que se lleve a cabo esa actividad no sólo dependerá de los insumos disponibles sino también de la propensión que tenga el individuo en transportarse vía auto. Propensión motivada por maneras de pensar (¿los gringos estarán abandonando su cultura urbana centrada en el uso del auto privado?) y características personales (aunadas a las caracteristicas urbanas).

Es decir, que quedarse con esa foto/gráfica del uso del auto y precios de la gasolina, sería en mucho limitar el fenómeno. Eso está bien para aquellos que quieran seguir usando su auto y centren su atención e interés en el factor monetario del precio de la gasolina, más no para aquellos interesados en sociedades que quieran en verdad controlar y disminuir actividades poco amigables con ellas mismas, e.g., hacer uso indiscriminado del auto.

Y claro, que tampoco se concluya que con un incremento en los precios de la gasolina se solucione el problema urbano-ambiental del uso del auto. Nada más falso. Insisto, tales miradas se quedan muy cortas ante la dimensión verdadera del transporte privado.

Saludos cordiales y gracias por el espacio.
-MAAG

El Nahual said...

Desafortunadamente nos afecta la recesión, afortunadamente nos da la oportunidad de ver que no podemos depender siempre del vecino del norte.