
Esta es la gráfica a la que hace referencia el reporte:


Como se puede observar en la gráfica, la creación de empleos en México en el 2010 no es en lo absoluto histórica. De hecho, es similar a la tasa de crecimiento que se observó en 4 años consecutivos durante el periodo 1996-1999, al igual que la que se observó en el año 2006. En realidad, estamos hablando de una tasa de creación de empleos relativamente normal dada la magnitud de la contracción de empleos del año previo (2009).
Fuente: Banco de México (p. 35)"Y también es muy importante decir que con este número, de 234 mil 255 nuevos empleos netos creados en la economía formal, se ha recuperado ya la totalidad de los empleos netos perdidos durante el 2009, que fue de 181 mil 271 puestos de trabajo. Más aún, inclusive, recupera también el número neto de empleos perdidos en el 2008, que fueron 37 mil 535”




La gráfica muestra que la tasa de desempleo ha aumentado en 3 puntos porcentuales a partir del inicio de la crisis, además de que en los últimos meses ha afectado en forma particularmente severa a las mujeres. Considerando que la Población Económicamente Activa en México es de cerca de 45 millones, esto implica que, comparado con Mayo del año pasado, ahora tenemos alrededor de 1 millón 350 mil desempleados más (!).
Este es, hasta ahora, el costo de la crisis en términos de desempleo.
Esta situación, sin embargo, es poco probable que se mantenga en el corto plazo. Es decir, resulta previsible que la crisis económica poco a poco se irá extendiendo a otras zonas y estados del país a pesar de que es absolutamente anticipable que, en efecto, los principales costos de la crisis actual se seguirán concentrando en la zona norte y en los estados que dependen fuertemente del turismo.

El gráfico muestra que la población ocupada en México ha disminuido en poco más de 400 mil personas entre el primer trimestre de 2008 y el mismo periodo del 2009 pero que, en particular, las personas ocupadas en empleos relativamente bien remunerados (más de 5 salarios mínimos) han disminuido en poco más de medio millón de personas, mientras que las personas ocupadas con ingresos entre 2 y 5 salarios mínimos han disminuido en más de un millón en lo que va del año; en contraparte, los únicos empleos que han crecido en México en el último año han sido el de empleos que perciben menos de 2 salarios mínimos al mes. El crecimiento de este tipo de empleos de baja remuneración (más de 900 mil de ellos) ha sido de cualquier manera insuficiente para compensar la pérdida de empleos mejor remunerados.
Por otro lado, del millón 200 mil personas que se incorporaron a la PNEA, estos a su vez se pueden clasificar como disponibles para trabajar o no disponibles. La composición del aumento en la PNEA fue muy similar en ambos casos, más de 600 mil personas se consideran como disponibles y más de 650 mil como no disponibles. Del primer grupo, la gran mayoría (589 mil) se considera como disponible para trabajar, pero actualmente no busca empleo por considerar que no tiene posibilidades de conseguir un trabajo. En este sentido, estas personas se encuentran en la situación paradójica de no tener un empleo pero, al no estar activamente buscando un trabajo por considerar que la situación actual no les permitirá encontrar un empleo apropiado, no son considerados como desempleados.

