Wednesday, September 19, 2007

El Seguro de Desempleo en el DF

El domingo pasado Marcelo Ebrard anunció la creación de un seguro de desempleo en el Distrito Federal. Con este anuncio, Marcelo ha tomado la mejor decisión de su gobierno hasta ahora y esa será, sin ninguna duda, su principal contribución a la discusión y el diseño de políticas públicas en el país.

Digo lo anterior no sólo porque estoy convencido que la existencia de un seguro de desempleo es algo que hacía muchísima falta en el país sino, además, porque la forma en la que Marcelo lo ha planteado es posiblemente una de las mejores formas de introducir este tipo de política en una economía con las características de la mexicana. Me explico:

1) Casualmente, en el artículo que mencioné recientemente en uno de mis posts, me refiero brevemente a la ventaja y necesidad de tener un seguro de desempleo en el país. En particular, me refiero a la necesidad de incluir este tema en un contexto de reformas más amplios que permitan ir cambiando los problemas estructurales de la economía mexicana. También allí menciono brevemente el efecto positivo de tener una política como el seguro de desempleo que, por su propia naturaleza, es contracíclica (esto es, una política que permite que el consumo no se reduzca tanto cuando se empiezan a perder empleos), lo cual puede ayudar a reducir la amplitud y profundidad de los ciclos económicos.

2) La propuesta tambièn tiene varias ventajas en la forma en la que está siendo anunciada:
  • Al anunciar que este beneficio será únicamente para gente que hubiera cotizado al IMSS o que estaba en nóminas de honorarios en empresas formales, no sólo reduce enormemente el potencial costo del programa, sino que también establece los incentivos apropiados para que aumente el trabajo formal en la ciudad.
  • Al anunciar que el monto del beneficio es fijo y que, por lo tanto, no estará ligado al ingreso anterior (a diferencia de lo que ocurre en otras experiencias), dará lugar a un proceso natural de autoselección en donde tenderán a participar en este programa solamente individuos de ingresos relativamente bajos. Esto tiene un doble beneficio: por un lado, reduce nuevamente el costo del programa y, por el otro, tiende a focalizarse automáticamente en individuos de bajos ingresos.
  • Al anunciar que el monto del beneficio es por un periodo limitado (máximo de 6 meses) se reduce nuevamente el costo del programa y da lugar al incentivo apropiado para que los individuos no puedan perpetuarse en un programa de esta naturaleza (en otros países los límites llegan a ser hasta de varios años, a veces son poco claros o ni siquiera están definidos).
  • Para darse una idea de lo que representa el monto del beneficio y sus ventajas de focalización consideren los siguientes datos: el monto promedio de cotización de un trabajador en el DF es de $282 pesos diarios (según cifras de la Secretaría del Trabajo), el monto del beneficio anunciado será de alrededor de 50 pesos diarios, es decir, alrededor de 1 salario mínimo mensual. Esto implica que el monto del beneficio anunciado será de algo así como el 18% del salario promedio de los trabajadores formales en el DF. Por supuesto, para algunos individuos será mayor (para los de ingresos relativamente bajos), mientras que para otros será un porcentaje menor (por ejemplo, para alguien que ganaba 10 salarios mínimos, el beneficio es sólo del 10% de sus ingresos previos). Este hecho dará lugar a un fuerte proceso de autoselección, en el que tenderán a participar individuos de relativamente bajos ingresos. Ahora bien, ¿el monto del beneficio es mucho o poco de acuerdo a otros programas similares? Veamos cifras internacionales que fueron publicadas hace poco en un artículo del NYT:

  • El gráfico anterior muestra que, incluso si no hubiera autoselección, es decir, si se beneficiaran de este programa todo tipo de desempleados, el porcentaje de sus beneficios (18%) estaría por encima de los que reciben los desempleados en países como Japón, Grecia, Estados Unidos, Canadá e Inglaterra (Ojo: esto no quiere decir que ganarían más de lo que gana un trabajador allá, sino que el porcentaje de los ingresos que mantendrìan sería más alto).
  • Sin embargo, considerando que muy probablemente se beneficiarán de este esquema individuos que pertenecen a la parte baja de la distribución del ingreso, el porcentaje del beneficio será mucho más significativo y posiblemente en un rango de 30 a 50% de los ingresos previos, lo que ubcaría a este programa como uno de los más generosos en su tipo (aquí estoy suponiendo que el promedio de los beneficiarios tenderá a concentrarse en individuos que perciben menos de 3 salarios mínimos de ingreso).
  • Ahora bien, ¿cuánto costará este programa? Obviamente, todo depende del número de beneficiarios y de la situación macroeconómica. Sin embargo, como ya se ha mencionado, las características del programa ya mencionadas ayudarán a abatir el costo del mismo. En cualquier caso, veamos algunas cifras sólo para darnos una idea. El gobierno del GDF ha mencionado que planea atender a 70 mil beneficiarios en un año. Si esto fuera así, y suponiendo que la duración promedio del desempleo sea de 3 a 4 meses (que es más o menos la cifra que se obtiene de las encuestas laborales), esto implicaría una erogación que iría de $315 a $420 millones de pesos. Esta es sin duda una cantidad considerable, pero nada que no pueda sufragar una entidad que tiene ingresos por más de $100 mil millones de pesos al año. Noten, además, que esta cifra es cercana a los $450 millones de pesos que ha anunciado el GDF que podrían requerirse.
  • En cualquier caso, creo que estás cifras estimadas de beneficiarios podrían estar ligeramente subestimadas. Veamos: segùn datos del INEGI, a Diciembre de 2006 había 263 mil personas desocupadas en el DF. De esos desocupados, 235 mil ya tenían experiencia laboral y sólo 106 mil habían sido despedidos de sus empleos. El resto habían renunciado voluntariamente o habían cerrado o abandonado negocios propios. De los 106 mil personas que habìan sido despedidas, habría que descontar a los que no hubieran trabajado en empresas formales y que, por lo tanto, no calificarían (aproximadamente la mitad) y, de los que quedaran habrìa que descontar a aquellos cuyos ingresos relativamente elevados los llevarían a no participar en el programa. A esto habría que sumarle el número de trabajadores despedidos que cobraban por honorarios en empresas formales. Una aproximaciòn razonable es que en cualquier punto en el tiempo habría algo asi como 30,000 beneficiarios reales. Si esto fuera así, el costo del programa sería de algo así como $540 millones de pesos al año: esto es de todos modos una bicoca para un gobierno del tamaño del GDF y, sobre todo, para atender un problema social tan importante como lo es el del desempleo.
  • Dicho lo anterior, la pregunta es ¿cómo va a financiarse este programa? El Jefe de Gobierno ha dicho que se va a financiar con los ahorros del refinanciamiento de la deuda. Lo cual, como ya se sabe, es falso: no hay tales ahorros. Así es que de ahí no podrán salir los recursos. El Secretario del Trabajo ha dicho que es un subsidio, que no es autosustentable y que en otras partes del mundo se hace mediante una contribución tripartita. Lo anterior es parcialmente cierto, pero nada dice que esa es la ùnica forma de financiarlo. En realidad, no hay ningún inconveniente en financiar este tipo de programas con recursos fiscales generales, siempre y cuando se tenga contemplado el efecto cíclico de un programa de esta naturaleza en los egresos de un gobierno. En ese sentido, podrìa pensarse que una parte de los impuestos a la nòmina, que son de caràcter local, podrìan destinarse a este fondo de recursos para el programa del seguro del desempleo (tan sólo este impuesto genera ingresos superiores a los 7 mil millones de pesos anuales en el DF!).
  • Así que, para terminar, creo que con este anuncio Marcelo Ebrard (al igual que lo hiciera AMLO con el programa de la Pensión Universal) ha dado una gran lección al Gobierno Federal de cómo hacer un uso eficiente de los recursos públicos y de cómo implementar un programa de política pública que, sin duda alguna, tendrá una gran repercusión económica y social (y política, claro está). Para mí, la gran ventaja que le veo a este anuncio es que esto será un tremendo acicate para que pronto, muy pronto, el Gobierno Federal empiece a plantearse la adopción de un esquema similar pero a nivel nacional. Ojalá que así sea.
Update: Técnicamente, el Secretario del Trabajo del Gobierno Federal tiene razón: el programa del GDF no es propiamente dicho un seguro de desempleo porque no hay un pago de una prima ni se está realmente haciendo un "pool" del riesgo de quedar desempleado. Se trata, efectivamente, de un beneficio que se conoce genéricamente como "compensación por desempleo".

14 comments:

Rubén Martínez Cárdenas said...

La pregunta es ¿es sustentable a nivel nacional? El argumento puede ir por el lado de cortar dinero por aquí y por allá, pero para ese caso ¿no sería mejor destinarlo a lo más pobres de forma eficiente? Seguramente hay gente en las poblaciones más pobres de México que no tendrán el infortunio de estar desempleados simplemente porque no tendrán las oportunidades de alguna vez estar empleados, algunos no estarán el suficiente tiempo en México para vivir el desempleo mexicano (migrantes), y viéndome más dramático, incluso a algunos no les alcanzara la vida para vivir el desempleo. Sinceramente me gustaría más que el gasto estuviera dirigido a quién más lo necesita y no a quien con más votos retribuye la ayuda (a nivel local y federal). Necesidades hay muchas, el costo de oportunidad es alto, pero hay deuda que los mexicanos no hemos saldado en mucho tiempo, la más denigrante de todas es nuestra deuda con los pobres, esa deuda no es de un gobierno, es de todos los mexicanos y todos debemos encargarnos de que se pague.

ray said...

GE,
De acuerdo contigo. Creo que este es un programa que debemos de pensar seriamente su aplicacion a nivel nacional.

Solo me gustaria anadir algunos comentarios sobre la aplicacion del programa. En los paises desarrollados el programa esta limitado a individuos despedidos, no para individuos que renunciaron a su trabajo. Esto es para evitar incentivos perversos de que individuos renuncien y tomen fondos que no les corresponden. Si bien el "replacement wage" es bajo, no quita que esa conducta sea posible. En el caso del Seguro del desempleo en el DF, no me queda claro que el programa este limitado para personas que fueron despedidas.

Mas aun, los mecanismos para saber si un individuo esta trabajando formalmente y no cobrando el seguro al desempleo al mismo tiempo no son claros. Como va saber el GDF esto?

Ahora, un aspecto del programa que sus detractores han mencionado (Sergio Sarmiento) es que aumenta el desempleo, y fomenta que las personas no trabajen. Yo diria: Cierto, pero eso no implica que sea malo per se. El mercado laboral es rigido y en promedio toma tiempo encontrar el trabajo adecuado respecto a las expectativas de cada individuo. Lo que los detractores no se dan cuenta es que el seguro al desempleo puede aumentar la productividad via una mejora en el "matching" de individuos y empresas.

Repito, la idea es excelente. Solo se tiene que cuidar los detalles para que las personas que verdaderamente necesitan el programa sean las beneficiadas.

Saludos
Ray

Anonymous said...

Me parece un muy buen análisis, sin embargo me preocupan dos cuestiones:

- Si Ebard está mintiendo sobre la manera en que se va a financiar la Deuda (tu mismo indicas que con los ahorros del financiamiento no se puede), ¿en qué mas puede estar mintiendo? Es decir, ¿cómo sabemos que realmente se lo van a dar a personas honestas y trabajadoras que lo necesitan?
- Unido al primer punto, la corrupción.

¿Qué opinas?
Saludos

Pablo said...

Gerardo,

1) Interesante el artículo sobre el proceso de crecimiento de México. Sería interesante una comparación con otros países de AL (muy en especial a partir del 2000). Sin embargo, creo que la sección dedicada al financiamiento al sector privado tiene un diagnóstico incompleto y carece de propuestas (dudo mucho los bonos IPAB sean el fin de la historia).

2) Respecto al tema del "seguro" de desempleo. Dado que la propuesta es pegar el subsidio con cursos de capacitación, cuál ha sido la evaluación del programa de Probecapte?

3) El seguro o mejor dicho subsidio solo debería otorgarse a aquellos despedidos (no a los que renuncian) por razones de ciclo económico y no por faltas (robos, tardanza, etc). ¿Se puede conocer la causa del despido?

4) Si solo fuera a otorgarse el subsidio por razones de ciclo económico, ¿no sería mas eficiente permitir la contratación por hora; esto es hacer el mercado laboral formal mas flexible?

5) Obviamente habrá un problema de como saber cuando el despedido consigue trabajo.

saludos,

C. said...

Magnífica explicación. A mí sólo me quedan un par de dudas en cuanto a la instrumentación del programa (ya varios antes han comentado al respecto). Entiendo que todavía no se han anunciado todos los detalles (que es justamente donde el diablo se esconde), pero me gustaría saber si tienes alguna información u opinión al respecto.
Muchos saludos,
C.

Anonymous said...

Fe de erratas:

Gerardo, el anuncio de la implmentacion del seguro de desempleo en el DF no lo hizo Marcelo el domingo sino el lunes en la Asamblea Legislativa del DF durante su primer informe de gobierno....

Por otra, parte concido plenamente que es una excelente noticia para seguir consolidando en la Ciudad un gobierno con una clara vocacion de izquierda...

Anonymous said...

Me parece que en general todos los subsidios pueden ser eficientes si quien los otorga los cubre de su propio bolsillo. Pero cuando los gobiernos proponen otorgar subsidios para ganar la simpatía del pueblo con el dinero de los contribuyentes, los programas casi siempre fracasan y, eventualmente, el costo lo asumimos los mismos de siempre.

Francamente, no me convencen sus argumentos sobre las bondades del subsidio al desempleo planteado por el Gobierno del Distrito Federal. Me parece que el Jefe de Gobierno está pensando más en sus aspiraciones políticas para el 2012, que en el bienestar de la población.

Permítame mencionar algunas razones por las cuáles creo que el programa propuesto es inadecuado:

1) Porque no es posible garantizar que el subsidio verdaderamente llegue a la población objetivo. Es bien sabido que la economía informal en México es muy grande y trabajar en ella es redituable. Más aún, estudios recientes sugieren que trabajadores del sector formal brincan al sector informal (y viceversa) según les convenga. ¿Cómo evitar que un trabajador informal, que está obteniendo una remuneración en dicho sector, y no desea buscar trabajo en el sector formal, no cobre el regalo del Jefe de Gobierno? ¿Cuáles sería los costos de vigilancia y monitoreo del programa para evitar que situaciones como esa y otras similares se presenten? Si el SAT, con más de 35 mil empleados, no puede hacer que paguen impuestos los informales, ¿Por qué podrá vigilarlos mejor el Gobierno del Distrito Federal?
2) El programa no es financieramente viable. Por eso no se trata de un seguro de desempleo, como lo ha querido hacer parecer el Jefe de Gobierno, sino de un “subsidio de desempleo”. (Los beneficiarios nunca pagarán una prima para cubrir la eventualidad de quedarse sin trabajo.) Eso significa que otras personas tienen que asumir los costos de dicho programa. Entonces, al final de cuentas, se tratará simplemente de una transferencia de recursos de un sector a otro (o de una generación a otra). Y la vida del programa dependerá fundamentalmente de la capacidad de la Secretaría de Finazas del Gobierno del Distrito Federal para “jalar” recursos de donde pueda.
3) El programa no ayuda a mejorar los incentivos para fomentar el empleo formal. Por el contrario, parece generar mayores desincentivos. Como mencioné arriba, muchos de los potenciales beneficiarios puede ser desempleados voluntarios que trabajan en el sector informal. Si dichos trabajadores no tenían incentivos para entrar a la formalidad, con el subsidio de desempleo, menos.
4) La propuesta tampoco contribuye a mejorar la eficiencia del funcionamiento del mercado laboral. Teóricamente, se puede argumentar que un seguro de desempleo tiene como propósito disminuir el deterioro en el nivel de vida que sufre transitoriamente un trabajador debido al desempleo “friccional”, es decir, aquél derivado de que puede llevar cierto tiempo pasar de un trabajo a otro. Pero este argumento presupone que existen tanto trabajadores como vacantes en el mercado laboral y sólo es cuestión de tiempo para que se de el emparejamiento. Pero difícilmente ésa es la naturaleza del desempleo de la economía mexicana en la actualidad. Efectivamente, uno de los problemas más graves de nuestro País es la falta de empleo formal, pero no por cuestiones friccionales, sino estructurales. En consecuencia, un subsidio al desempleo como el planteado por el Jefe de Gobierno no ataca el problema de fondo, es simplemente un paliativo, que pretende redistribuir recursos entre la población (y con fines políticos).
El costo alternativo de los recursos públicos es muy alto y, conforme pasa el tiempo, aumenta más. Preferiría ver al Gobierno del Distrito Federal usando esos recursos en proyectos de inversión en infraestructura pública con el objeto de detonar una mayor la actividad económica privada y generar empleos formales. Sin la creación de empleos formales, cualquier subsidio al desempleo no pasará de ser una redistribución ineficiente de recursos.

F. Bastiat

C. said...

Hola Gerardo. Acá te dejo el enlace a una muy interesante entrevista de Alan Greenspan con Jon Stewart, te va a gustar:

http://www.comedycentral.com/motherload/index.jhtml?ml_video=102970

Saludos,

C.

Anonymous said...

Para F. Bastiat,

Maestro, parece que tus opiniones solamente estan basadas en lo que lees de "economia" de alguien que nos es economista (i.e., Sergio Sarmiento.) Ademas, tampoco te "piratees" nombres de economistas "clasicos", eso es falta de originalidad y plagio.

Si vas a aportar algo nuevo al debate, bienvenido, si vas a pregonar ideas "recicladas" y "viciadas" con seudonimos de economistas "clasicos" para darles mayor "autoridad moral", estas en el HOYO.


Saludos,
EM

Anonymous said...

EM, ¿Cuáles son tus argumentos?

ray said...

Estimado Bastiat

Estoy un poco confundido con tus argumentos. Pues que la democracia no se trata de satisfacer o ganarse al votante medio? Y si esto es cierto, no resulta beneficioso que Ebrard proponga esa medida? Claro que el esta pensando en el 2012, pero por lo mismo bienvenida sea la democracia, y la pelea por el votante medio!

Ahora, tus otros argumentos en contra del programa son comprensibles. Pero eso no quita que el programa sea malo. Los detalles tendran que afinarse. Ahora yo pienso que no fomentaria el sector informal. Si el programa, como menciono GE, se restringe a los despedidos del sector formal, esto puede generar incentivos para buscar por mas tiempo un trabajo en el sector formal y no irse por el primero que les sea ofrecido en el sector informal. Como se ha mencionado anteriormente la esencia del programa es buena, pero el diablo esta en los detalles.

Saludos
Ray

Anonymous said...

Para el anonimo de las 11:12:

El problema surje cuando la discusion entra en terrenos "politicos", sobre todo cuando se trae como bandera "un puniado" de cliches para demeritar cualquier "politica publica" de cualquier partido. Me explico.

Creo que el analisis de este problema debe de considerar los siguientes puntos:

Existen grandes fricciones en los mercados laborales (porque no solo hay uno, como se pregona por ahi).

1) La imperfeccion de los contratos (las prestaciones y condiciones de trabajo, hacen que desde la perspectiva de un trabajor, un mismo trabajo no tenga un sustituto perfecto a pesar de hacer la misma funcion).

2) La existencia de una cantidad de horas minimas para trabajar (jornada laboral rigida).

3) La existencia de un salario minimo (que por lo que se ve, no sirve para su funcion principal, ya que solo se utiliza como un indice para indexar los salarios).

3) Los problemas estructurales de cada uno de estos mercados (no es lo mismo trabajar para una empresa como obrero que realizar un trabajo como un prestador de un servicio profesional, que hay de las diferencias salariales en la manufactura, los servicios profesionales y de gobierno, el sector agricola, todos se pueden englobar en un mismo mercado, lo dudo!). Que sectores son los mas relevantes para el DF?

4) El efecto combinado de las imperfecciones en los mercados laborales junto los incentivos que se crean debido a un trato fiscal diferente (i.e., la informalidad y su circulo vicioso).

5) Los posibles incentivos que se generarian con una medida como esta, argumentando con datos duros, no solo diciendo que se van a "subsidiar" a los huevones o son dirigidos completamente al PRD y sus compinches. A que sectores se dirige, cuales son los posibles efectos adversos.

6) La factibilidad de una politica como esta y su financiemiento en un futuro.

Como vez hay muchos temas importantes que se pueden discutir con este tipo de programas. La forma mas estupida para discutir estos temas es decir que estan mal de inicio y que solo son un programa para atraer votos o promocionarse. Probablemente la implementacion de estos programas tenga como una de sus finalidades estos temas, yo no lo se, tu si? lo puedes comprobar?

El programa es malo, bueno, adecuado o no, si se analiza bajo esta perpectiva, no bajo temas politicos ni electorales. Yo no te puedo asegurar si este programa es un exito o no, pero al menos pienso que se debe de dar un verdadero debate, dejando de lado los colores politicos. Bueno, si lo que se quiere es avanzar.

Saludos!
EM

Anonymous said...

aunque sea falso que el df ahorre dinero con la reesructuracion de la deuda, no seria cierto que estan obligados a pagar menos cada año?
no se refieren mas bien a esos recursos liberados cuando hablan de ahorro?

Anonymous said...

"Así que, para terminar, creo que con este anuncio Marcelo Ebrard (al igual que lo hiciera AMLO con el programa de la Pensión Universal) ha dado una gran lección al Gobierno Federal de cómo hacer un uso eficiente de los recursos públicos y de cómo implementar un programa de política pública que, sin duda alguna, tendrá una gran repercusión económica y social (y política, claro está)"

Me parece que exageras en tu optimismo. El programa esta en estado embrionario y con mucha incertidumbre acerca de los detalles. No saben de donde van a sacar el dinero y ni siquiera han dicho como van a manejar el ciclo economico.

Casi nada de lo que hace o puede hacer un gobierno merece los calificativos que acabas de dar: eficiente? (give me a break!). Lo que me lleva a concluir que posiblemente estes hablando mas con el corazon que con el cerebro (no ofense intended).