Un crecimiento económico de 3% y la recuperación de 300 mil puestos formales de trabajo, consideró, serán insuficientes para compensar el deterioro en el ingreso por el incremento de precios en productos básicos.
"Si bien se espera que la inflación sea del 5%, probablemente tendrá un componente muy diferenciado en el índice de precios al consumidor y habrá productos de la canasta básica que sufrirán aumentos más representativos", mencionó el doctor en Economía por la Universidad de Harvard.
"Eso implica que la gente de menores ingresos que dedica la mayor parte de sus recursos a los alimentos se enfrentará a una inflación más elevada.
Esto es algo que ha ocurrido sistemáticamente en los últimos cinco años. La inflación en los alimentos ha tendido a ser entre 1 y 2 puntos porcentuales mayor que la inflación promedio", explicó.
De noviembre de 2008 al mismo mes de 2009, detalló, la inflación promedió ascendió a 3.9%, mientras que en el caso de los alimentos llegó a 5.6.
Por otro lado, destacó, a los 500 mil desempleados heredados del año previo habrá que agregar las 600 mil que en promedio ingresan cada año al mercado laboral, por lo que la previsión oficial de recuperar 300 mil puestos de trabajo formal no solucionan el problema de la desocupación.
"Todo esto nos hace pensar que podría seguir aumentando la pobreza, por la inflación en los alimentos y el desempleo. Aunque la economía empiece a recuperarse, como no lo hará a una velocidad suficiente, al menos por un tiempo, el desempleo y la pobreza se seguirán incrementando", puntualizó.
















