Thursday, December 24, 2009

Un Tranvía Llamado Absurdo

El Jefe de Gobierno de la Cd. de México, Marcelo Ebrard, cree que la recuperación de los tranvías en algunas ciudades europeas y norteamericanas es un símbolo que combina lo tradicional con lo moderno y el buen gusto con el cuidado del medio ambiente. Quizá no se ha dado cuenta que ese medio de transporte es, la mayoría de los casos, un medio de transporte eficiente por el volumen de transporte que maneja o, como ocurre en otros casos, un medio de transporte que ha llegado a cubrir zonas relaivamente desatendidas por medios de transporte público más convencional (como autobuses, por ejemplo).

Hace más de un año escribí un post en donde ya criticaba esta decisión que en ese entonces costaría casi 2 mil millones de pesos. (también vean un par de artículos de Jacobo Zabludowsky sobre el tema: aquí y acá). ¿Cómo no criticar esta medida ahora que se anuncia que puede costar casi 17 mil millones de pesos?

¿Por qué querríamos gastar esa cantidad de dinero en un tranvía que va tener el siguiente recorrido?

¿Qué no se dará cuenta que se tratará de un carísimo e ineficiente Turibús?

3 comments:

Andrés Lajous said...

A parte de la lógica política más evidente de corto plazo en relación a los "spillovers" hay una lógica política más compleja. ¿de quién son las calles del centro hoy, y de quién quieren que sean? ¿pueden ponerse puestos ambulantes en las calles con tranvías?

Este proyecto en el centro tan sólo es parte del amplio proyecto en la zona que empezó AMLO de "renovación social".

Un abrazo.

Anonymous said...

Una carpetazo a las prioridades sociales (agua, empleo, alimento, educación, bienestar, seguridad)...La sumatoria de problemas que inician y la debacle de la majestuosidad del Centro Histórico.CRVR

El Nahual said...

Habría que preguntarse a quienes benefician estos proyectos. Como bien dice Andres Lajous sobre de quienes son las calles, también habría de preguntarse de quienes son los edificios que se encuentran en la ruta de este tranvía y cuál es el propósito del mismo. Jacobo Zabludowsky habla que las calles serian privatizadas mediante un esquema de concesión a largo plazo, lo que dice que una sola empresa se beneficiaria del espacio público y por el cual ganaría muy bien, en detrimento de la ciudadanía. Por otro lado, la zona de la Plaza de la República y las calles detrás de Palacio Nacional es una zona que tiene gran cantidad de patrimonio artístico y cultural, pero que se encuentra deteriorada ysemi- abandonada. Entonces habría que saber de quienes son los edificios que se encuentran en esta ruta y sabremos a quienes beneficia. Y lo más obvio es que no es a la población en general.

Al parecer este proyecto es uno de renovación urbana con fines turísticos y empresariales de gran tamaño, donde la columna estructuradora es el tranvía; tal vez se trata de provocar un proceso de gentrificación artificial con esto y expulsar a la población local beneficiando a las grandes empresas envueltas en esto. En definitiva, no parece que este proyecto que tenga como fin el incremento de la movilidad en la ciudad.

La única justitificación que le vería a este proyecto urbanístico y dado la inversión que requiere, que esta generara efectos multiplicadores enormes sobre la ciudad, pero como la tecnología seguramente es importada y se dirige a un proyecto turístico que genera empleos de poco valor agregado, es probable que no sea así.

En lugar de canalizar la inversión en este “turibus de lujo” con ese dinero bien se podrían construir fácilmente el resto de las 10 líneas de metrobus que Marcelo planteo, o las extensiones de metro planeadas para la línea 7 y 5, o inclusive para que la línea dorada llegase hasta el poniente de la ciudad. Estas medidas si mejorarían la calidad de vida de los ciudadanos del DF, y tendría mejores impactos sobre ecología, tiempos de traslado, productividad, salud, etc…