Según el Banco de México, este esquema "ya se usó con éxito entre 1996 y 2001". Cabe señalar que, según el Informe Anual 2001, el banco central logró acumular poco más de 44 mil millones de dólares durante el periodo de vigencia de dicha política (Agosto 1996-Junio 2001). El objetivo de este mecanismo parece ser doble: por un lado, en efecto al Banco de México parece interesarle aumentar el monto de sus reservas en previsión de una posible turbulencia financiera (aunque no queda claro porque habría de ocurrir ésta, ya empieza a haber algunas interpretaciones posibles sobre este asunto, véase, por ejemplo, este artículo de El Semanario); por otra parte, el Banco Central también parece estar interesado en tratar de debilitar el tipo de cambio para mantener la competitividad del peso mexicano (véase, por ejemplo, este artículo que sugiere precisamente esta línea de razonamiento).
Resulta interesante, sin embargo, observar lo que implicó la vigencia de dicha política de opciones de subastas en el periodo 1996-2001 para el tipo de cambio real en México:

Así pues, contrario a lo que algunos esperarían, quizá lo que tengamos en el futuro cercano no sea un tipo de cambio débil, sino más bien todo lo contrario. Si así fuera, la aparentemente fuerte recuperación que se ha venido observando en los meses recientes, quizá no dure mucho más allá del primer semestre del 2010. Por lo pronto, el mercado spot no parece ir en la línea de un tipo de cambio más depreciado, sino todo lo contrario. Así, el tipo de cambio que hasta hace poco se cotizaba en $13.2 por dólar, hoy está 50 centavos más barato. ¿Será este el retorno del superpeso? Así parece.













































